LA DISPONIBILIDAD DE LOS RECURSOS EN UNA IMPLANTACIÓN SOSTENIBLE
El escenario periurbano permite aprovechar recursos disponibles que, integrados desde el proyecto, amplían las posibilidades de sostenibilidad de la infraestructura digital.
El proyecto para el escenario periurbano se emplaza estratégicamente en el valle de Lurín, un territorio de interfaz costera al sur de Lima Metropolitana caracterizado por la compleja coexistencia de áreas industriales recientes, fragmentos agrícolas activos y un nodo consolidado de conectividad digital por el arribo de cables submarinos de fibra óptica. En este contexto de alta sensibilidad ecológica, paisajística e hídrica, el diseño de este centro de datos rechaza la tipología convencional de gran contenedor ciego y cerrado, optando en su lugar por una estrategia de implantación ligera y respetuosa con el entorno. El edificio se eleva sobre apoyos puntuales mínimos para evitar la impermeabilización del suelo, garantizando la libre continuidad de los canales de riego tradicionales y preservando intacta la calidad del sustrato agrícola del valle.
A nivel metabólico, el proyecto opera como un nodo circular que captura las aguas residuales tratadas de las lagunas de estabilización locales para utilizarlas en el enfriamiento de las salas de servidores. Una vez que el agua ha absorbido la energía térmica sobrante, se distribuye hacia invernaderos hidropónicos y sistemas de secado para la agroindustria ligera, optimizando el microclima interior para los cultivos del valle antes de reincorporarse de forma controlada para la recarga del acuífero subterráneo. Espacialmente, el campus se organiza de manera horizontal e híbrida, dividiendo su estructura entre el procesamiento digital crítico y las áreas de uso productivo comunitario, consolidando así un modelo de infraestructura que no solo mitiga su huella de carbono, sino que reactiva la economía local de Lurín.
A partir del contexto, el proyecto explora nuevas relaciones entre infraestructura, paisaje y actividades complementarias. La propuesta demuestra cómo las condiciones del lugar pueden incorporarse desde las primeras decisiones de implantación, y no únicamente durante la operación del edificio.
Pensar el proyecto también implica anticipar su transformación en el tiempo y la forma en que puede consolidar un nuevo paisaje productivo. La hibridación se plantea como un proceso gradual, capaz de evolucionar junto con el crecimiento del centro de datos y de su entorno.
El escenario periurbano muestra que el crecimiento digital puede apoyarse en los recursos del territorio mientras fortalece su sostenibilidad a largo plazo.
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Basado en la tesis "Infraestructuras digitales, contextualización e hibridación de los centros de datos". Pontificia Universidad Católica del Perú.