Las tendencias globales adquieren una expresión particular en el territorio peruano, donde la infraestructura digital se concentra de manera desigual.
En el Perú, la acelerada digitalización de la economía ha detonado una rápida proliferación de centros de datos que reproduce, de manera casi idéntica, los modelos genéricos de la arquitectura corporativa global. No obstante, esta ola tecnológica colisiona directamente con las profundas desigualdades geográficas y de infraestructura que caracterizan al territorio nacional. La centralización es casi absoluta: Lima y su periferia industrial concentran la inmensa mayoría de las instalaciones del país, ejerciendo una presión crítica sobre una de las zonas urbanas más áridas del mundo, cuya subsistencia depende de transferencias hídricas intercuencas altamente complejas.
Esta falta de adaptación se ve acentuada por un marco normativo e institucional que carece de lineamientos territoriales o ambientales específicos para el sector digital, limitándose únicamente a estándares de seguridad informática y conectividad. Como consecuencia, las corporaciones implantan contenedores herméticos desconectados de su entorno urbano y social, que demandan grandes volúmenes de energía de una matriz nacional aún dependiente de combustibles fósiles. El análisis de este escenario evidencia la urgencia de abandonar las tipologías importadas y desarrollar herramientas de planificación locales. Solo así será posible descentralizar la infraestructura digital hacia nodos secundarios de la costa peruana que cuenten con recursos renovables y capacidades hídricas adecuadas, garantizando un equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la sostenibilidad territorial de nuestras regiones.
Los casos analizados no funcionan como modelos para replicar, sino como referencias para identificar estrategias adaptables al contexto peruano.
Observar el conjunto permite reconocer que la ubicación de los centros de datos responde a una lógica corporativa que trasciende cada proyecto individual. Si el crecimiento continúa bajo las mismas condiciones, los desequilibrios existentes tenderán a intensificarse. Esto abre la necesidad de explorar nuevos criterios de planificación. Comprender el escenario actual también exige mirar hacia adelante: cómo podría crecer esta infraestructura y qué implicancias tendría para las ciudades.
A partir del diagnóstico, la investigación plantea herramientas concretas para intervenir sobre el territorio y la arquitectura. La propuesta busca transformar la manera en que los centros de datos se planifican, integrando infraestructura y contexto en una misma visión.
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Basado en la tesis "Infraestructuras digitales, contextualización e hibridación de los centros de datos". Pontificia Universidad Católica del Perú.